Cuide sus neumáticos y ellos le cuidarán a usted.
Es un hecho irrefutable: el único punto de contacto entre su vehículo y el firme son los neumáticos. Ciertamente, no cuesta mucho olvidarse de ellos, a pesar de que sólo le ofrecerán el mejor servicio si les dedica un poco de tiempo para cuidarlos debidamente. Pero no se sienta abrumado por la necesidad de cuidar sus neumáticos: unas breves comprobaciones regulares (como mucho cada dos semanas) le bastarán, especialmente si sigue los consejos de nuestra sencilla guía. Un mantenimiento deficiente puede costarle caro en lo referente a consumo de carburante y duración de los neumáticos y, por qué no mencionarlo, puede causar un serio accidente. Piénselo un poco: ¿cuándo fue la última vez que comprobó los neumáticos? No olvide llevar consigo esta guía...

La presión de los neumáticos debe comprobarse, como mínimo, una vez al mes. En el manual de su vehículo encontrará las presiones exactas. Si no encuentra el manual o lo ha extraviado, solicite la información que precisa a su distribuidor Avon.
Si comprueba las presiones por sí mismo, procure utilizar un manómetro digital; no son caros y, además, son mucho más precisos que los de la mayoría de los garajes. Es importante que compruebe las presiones con los neumáticos fríos; espere a que transcurra una hora desde la última vez que condujo con ellos.
Otro punto que se debe tener en cuenta es que las presiones pueden variar si conduce a velocidades altas de forma constante o si lleva cargas pesadas. Consulte de nuevo el manual del vehículo o solicite consejo a su distribuidor Avon.
Una presión excesivamente baja o alta puede afectar al manejo, conducción y frenado, y provocar un accidente. En otras palabras, sale a cuenta hincharlos correctamente.
No se fíe de su percepción visual, utilice siempre un manómetro. Tenga en cuenta que unos neumáticos mal hinchados pueden incrementar su desgaste, con el consiguiente disgusto para su cartera.
Mire en la base de los surcos de la banda de rodamiento y observará unas tiras de goma que sobresalen. Son los indicadores de desgaste de los neumáticos: si la banda de rodamiento se desgasta hasta ese nivel en cualquiera de sus puntos, deberá sustituirlos, porque se acercan al límite de durabilidad legal.
Pero es mejor que no espere hasta entonces, porque cuanto mayor sea la profundidad de la banda de rodamiento mejor responderán los neumáticos sobre mojado. Y nunca espere hasta que el desgaste rebase el punto de los indicadores o se arriesgará a que le impongan una sanción o a otras acciones legales. Y, lo que es peor, la respuesta y la adherencia de los neumáticos serán inestables e imprevisibles.
No cuesta nada echar una ojeada a las bandas de rodamiento. Es un tiempo bien empleado.
Desgaste irregular - Si la banda de rodamiento está muy desgastada en algunas partes y en otras no, ello puede ser un indicio de que la presión es excesivamente alta o baja; compruébela.
Problemas de alineación - Un desgaste excesivo alrededor de los bordes exteriores de los neumáticos delanteros puede indicar que la suspensión delantera se ha desalineado como consecuencia de un bache profundo o un golpe contra el bordillo. Pida a su distribuidor Avon que compruebe la alineación del vehículo; si es incorrecta, al fijarla mejorará enormemente la seguridad de conducción.
Ruedas desequilibradas - ¿El volante se mueve? Es posible que las ruedas y los neumáticos estén desequilibrados debido a un "contrapeso" incorrecto. Acuda al distribuidor Avon y le solventará el problema de forma rápida y económica.
Bandas laterales deterioradas - Compruebe si las bandas laterales presentan grietas, bultos o daños causados por bordillos; además de ser un peligro potencial, puede contravenir la normativa legal. Pida a su distribuidor Avon que examine los defectos y que le diga si pueden repararse o si debe sustituir los neumáticos. No caiga en la tentación de arriesgarse.
Neumático de recambio - Fácil de olvidar, hasta el día en que realmente lo necesita. Compruebe su presión regularmente y asegúrese de que no esté deteriorado o excesivamente desgastado.