Cambiar sus llantas y neumáticos por unos de mayor tamaño puede obrar maravillas en la imagen de su vehículo e, incluso, mejorar su estabilidad. Pero antes de cambiar, le aconsejamos que lea nuestra guía sobre cómo hacerlo correctamente. También incluimos una útil tabla de conversión que le permitirá comprobar la circunferencia de sus ruedas y neumáticos originales y dar con los tamaños alternativos idóneos.
Modernizar el conjunto de neumáticos y llantas es una tarea interesante, pero tenga en cuenta que el simple hecho de que una combinación de llanta/neumático se ajuste a la circunferencia de su equipamiento original, no es una garantía de que el conjunto nuevo también lo haga. Empiece por montar un neumático en una llanta y, a continuación, compruebe los puntos siguientes en las cuatro esquinas de su vehículo:

Coloque una gran carga en el vehículo y compruebe si el neumático sigue sin rozar con los arcos. Compruebe que el neumático no roce en ningún punto del arco de la rueda y que gire sin impedimentos. Recuerde que el neumático no debe sobresalir nunca más que el arco de la rueda: va contra la ley.
Coloque una gran carga en el vehículo y compruebe si el neumático sigue sin rozar con los arcos.
Si el neumático impide que la suspensión o los raíles del chasis funcionen correctamente, ello puede afectar al manejo y la conducción del vehículo, e incluso provocar un peligroso pinchazo.

Bloquee la dirección completamente en ambas direcciones con los neumáticos montados en ambos lados del vehículo. Cualquier cosa que afecte a la dirección del vehículo puede ser fatal e ilegal.
Compruebe que los neumáticos o las llantas no rocen o entorpezcan el funcionamiento de los tubos o calibres de los frenos, incluido el mecanismo del freno de mano. Ya sabe lo importantes que son los frenos.
Siempre ha de montar un neumático con unas especificaciones de carga o velocidad iguales o superiores a las de los neumáticos originales. Si tiene alguna duda, pida consejo a su distribuidor Avon. No corra riesgos innecesarios.